Con sus Ojitos fijos en mí y su voz llena de amor me dijo: "Mami tenés un Corazón de Dragón"

¿QUÉ TAN REAL ERES?



Dime, qué tanto puedes callar a esa dulce voz que te habla, que jamás miente, que te dice la verdad, no intenta convencerte de nada, sólo te dice lo que hay allí adentro de ese enorme mar infinito.

Cuántas veces quisiste ocultar la luz, pero aún en lo más profundo el brillo que emana cada partícula de tu alma, iluminó hasta el último rincón. Con todo ese resplandor decidiste no salir, preferiste que nadie viera tu luz.

Quisiste cerrar tus ojos, dormirte ha sido la mejor opción para no escuchar, para no sentir, para evitar quejarte, para adaptarte, te sientes cómodo aún en el dolor, la desilusión y la frustración de una vida que está lejos de ser lo realmente quieres.

Miles de pastillas, miles de excusas, miles de mentiras, interminables horas enfocado en todo aquello que odias, sufriendo, dejando que la mente sea la que hable y hable hasta torturarte… llenándote de miedo, sacando todos los monstruos del cajón.

No hay demonios, no hay Dioses, sólo estás tú, queriendo una u otra vez callarte, ocultarte, dormirte, cerrar los ojos ante tanta belleza de ser energía pura, que va a trascender más allá del tiempo y cualquier dimensión, más allá de tu sueño profundo, y de tu despertar.


Entra sin miedo al gran laberinto, un huésped espera por tí oculto en la oscuridad, extiende tus manos con seguridad, que te dará el mas bello de los regalos, una llave para que abras y traspases cualquier muro, y te liberes de todas las jaulas, y puedas al fin:
ser tú.
Susan Duarte.
Imagen de Cyril Rolando

SANEMOS EL ESPÍRITU, MENTE Y CUERPO.






Hoy todo nos habla, el pecho se agita, el miedo oscurece la mente, y el cuerpo se enferma. Enfrascados en el dolor y la impotencia, ante lo que se supone debería de ser, y lo que es, la tristeza sólo viene a sumarse.

Nos llenamos de síntomas y malestares, con ir al médico y tomarnos miles de pastillas, no solucionamos nuestros males, porque la cura quizás está en nosotros mismos, en la actitud como tomamos la vida, en como miramos y analizamos las situaciones que no esperamos.


EL CAMBIO es necesario si queremos sanar, HACER cambios en la forma en que amamos, comprender que todos tenemos mil monstruos y no tenemos por qué sumar a nuestra vida problemas  de los demás, tenemos el poder de vencer nuestras propias batallas no las de nadie más, cada quien debe vivir su vida con responsabilidad de afrontar sus equivocaciones, todos tenemos la oportunidad de enmendar nuestros errores.

Todos tenemos una fuerza inexplicable en nuestro interior, llamada coraje, así que dejemos que salga ese guerrero que habita en cada alma, y hagamos de la guerra un arte.

CAMBIOS en nuestra visión hacia los demás, en la forma en que juzgamos, o creamos juicios, no podemos pretender que los otros actúen como lo haríamos nosotros, si queremos ser guías debemos ser fuertes, optimistas, y aún recorriendo el sendero más sombrío, nuestra luz debe brillar con mayor intensidad.

Esperamos que todo sea calma, que el aire se vuelva paz y tranquilidad, pero estamos con VIDA, y la vida es esto: retos, luchas, cambios, lecciones, aprendizajes, experiencias buenas y a veces no tan buenas, torbellinos, quietud... La vida es esto, y Para eso estamos aquí, para aprender y conocer la felicidad, la cual podemos ver de frente cuando logramos atravesar cada etapa y superar cada reto...


Susan Duarte


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